Resultados de aprendizaje y criterios de evaluación
RA1. Instala y actualiza aplicaciones ofimáticas,
interpretando especificaciones y describiendo los pasos a seguir en el
proceso.
a) Se han identificado y establecido las fases del proceso de instalación.
b) Se han respetado las especificaciones técnicas del proceso de instalación.
c) Se han configurado las aplicaciones según los criterios establecidos.
d) Se han documentado las incidencias.
e) Se han solucionado problemas en la instalación o integración con el sistema informático.
f) Se han eliminado y/o añadido componentes de la instalación en el equipo.
g) Se han actualizado las aplicaciones.
h) Se han respetado las licencias software.
i) Se han propuesto soluciones software para entornos de aplicación.
Todo el tema se trabaja sobre máquina virtual. Nunca vamos a
instalar ni desinstalar nada en el sistema real del aula. Si algo se rompe
dentro de la máquina virtual, se revierte y no pasa nada: precisamente por
eso se trabaja así.
1. Tipos de aplicaciones ofimáticas y entornos
Una suite ofimática es un conjunto de programas que
comparten aspecto, formatos y forma de trabajar: procesador de textos, hoja
de cálculo, presentaciones y, según la suite, base de datos, dibujo o
correo.
Según dónde se ejecuta y dónde viven los archivos, distinguimos:
Monopuesto: se instala en cada equipo y los archivos
están en el disco local. Funciona sin conexión.
En red: la aplicación o los datos están en un
servidor del centro o la empresa, con licencias gestionadas de forma
centralizada.
En la nube: se usa desde el navegador y los archivos
se guardan en un servidor de internet. No se instala casi nada, pero sin
conexión no hay trabajo.
Las suites que vas a ver este curso: LibreOffice (libre,
multiplataforma, formato ODF), Microsoft 365 (privativa,
por suscripción), Google Workspace (en la nube) y
OnlyOffice (libre, muy compatible con los formatos de
Microsoft).
Elegir una u otra no es cuestión de gustos: depende del presupuesto, de
con quién intercambias archivos, de si hace falta trabajar sin conexión y de
qué equipos hay. Eso es lo que pide el criterio i: proponer una
solución software para un entorno concreto y saber defenderla.
2. Licencias de software
La licencia es el contrato que dice qué puedes hacer con el programa.
Instalar sin respetarla es ilegal, y en un centro o una empresa la
responsabilidad es de quien administra los equipos, o sea, de ti.
Software libre y software privativo
Libre (GPL, MPL, Apache…): permite usar, copiar,
estudiar, modificar y redistribuir el programa. LibreOffice se distribuye
bajo MPL. Libre no es lo mismo que gratis, aunque suela coincidir.
Privativo: el código no se entrega y el uso está
limitado por el EULA, el contrato que aceptas al
instalar. Casi nadie lo lee; tú tienes que saber leerlo.
Formas de adquisición
OEM: viene con el equipo y queda ligada a él; no se
puede pasar a otro ordenador.
Retail: se compra por separado y normalmente sí se
puede trasladar de equipo.
Por volumen: una sola clave para muchos puestos, es
lo habitual en centros y empresas.
Suscripción (pago periódico, deja de funcionar si
dejas de pagar) frente a perpetua (pago único, esa
versión es tuya para siempre).
Freeware (gratis pero privativo) y
shareware (gratis un tiempo o con funciones
limitadas).
Ojo con esto: «lo he bajado de internet y es gratis»
no es una licencia. Las descargas de instaladores fuera del sitio oficial
son, además de ilegales en muchos casos, la vía de entrada de malware más
común en equipos de oficina.
3. Requisitos y especificaciones técnicas
Antes de instalar nada hay que comprobar que el equipo aguanta. En la
web del fabricante encontrarás:
Requisitos mínimos: con eso arranca, pero puede ir
mal.
Requisitos recomendados: con eso funciona bien. Es
la referencia real.
Qué mirar siempre: sistema operativo y versión soportada,
arquitectura (32 o 64 bits), memoria RAM, espacio libre en
disco, resolución de pantalla y si hacen falta
permisos de administrador. Instalar un paquete de 64 bits
en un sistema de 32 no funciona, y es un error de principiante que conviene
no cometer en la práctica evaluable.
4. Fases del proceso de instalación
Instalar bien no es pulsar «Siguiente» seis veces. El procedimiento que
vas a seguir siempre, y que tienes que saber describir, es este:
Planificar: qué se instala, en qué equipos, con qué
licencia y cuándo (sin interrumpir el trabajo de nadie).
Comprobar requisitos sobre el equipo real.
Obtener el software del sitio oficial o del
repositorio de la distribución.
Verificar el instalador: comparar la
suma de comprobación (SHA-256) o la firma digital con la
que publica el fabricante. Si no coincide, el archivo está corrupto o
manipulado y no se instala.
Instalar, eligiendo el tipo de instalación y los
componentes.
Configurar según los criterios del cliente.
Comprobar que funciona: abrir cada programa, crear y
guardar un archivo de prueba, imprimir si procede.
Documentar: versión instalada, fecha, equipo, opciones
elegidas e incidencias.
Comprobar el hash
En Windows, desde PowerShell:
Get-FileHash instalador.msi -Algorithm SHA256
En Linux: sha256sum instalador.deb
El resultado se compara, carácter a carácter, con el que publica el
fabricante junto a la descarga.
5. Tipos de instalación y componentes
Típica: los componentes habituales, decididos por el
fabricante.
Mínima: lo imprescindible. Útil en equipos con poco
disco.
Personalizada: eliges tú qué se instala. Es la que se
usa en un entorno profesional, porque permite dejar fuera lo que nadie va
a usar y añadir idiomas o diccionarios.
Los componentes se pueden añadir o quitar después sin
reinstalar todo, desde el propio instalador o desde el panel de aplicaciones
del sistema. Eso es el criterio f.
Instalación desatendida y gestores de paquetes
Cuando hay que instalar en treinta equipos, nadie va uno por uno. Se usa
la instalación desatendida (el instalador se ejecuta con
parámetros y sin preguntar nada) o un
gestor de paquetes:
El gestor de paquetes descarga desde un repositorio
firmado, resuelve las dependencias y deja la aplicación registrada para
poder actualizarla después con un solo comando. Existe además la
versión portable, que no se instala y se ejecuta desde una
memoria USB: cómoda, pero no es lo que se despliega en una empresa.
6. Configuración según criterios
Terminar la instalación no es terminar el trabajo. El cliente da unos
criterios y hay que dejar la aplicación como él la necesita, no como a ti te
gusta:
Formato de guardado por defecto: ODF
(.odt, .ods, .odp) u OOXML
(.docx, .xlsx, .pptx). En una
administración pública suele exigirse ODF; si el cliente intercambia
archivos a diario con gente que usa Microsoft Office, quizá convenga
OOXML.
Rutas de guardado y carpeta de trabajo por defecto,
sobre todo si hay una unidad de red.
Autoguardado y copias de recuperación, con su
intervalo.
Idioma de interfaz y de corrección, diccionarios.
Extensiones y plantillas: la plantilla con el
membrete del centro o de la empresa se instala aquí, no la hace cada
usuario por su cuenta.
Interfaz: barras de herramientas y atajos, si el
criterio lo pide.
7. Actualización y desinstalación
Una aplicación sin actualizar es un agujero de seguridad y una fuente de
problemas de compatibilidad. Hay que distinguir:
Actualización menor: correcciones y parches de
seguridad dentro de la misma versión. Se aplica siempre.
Actualización mayor: cambio de versión. Antes hay que
comprobar que las plantillas, macros y extensiones que usa el cliente
siguen funcionando.
Antes de actualizar en un entorno real: copia de seguridad
de documentos y plantillas, y saber cómo volver atrás si algo falla.
Desinstalación limpia
Desinstalar no es solo quitar el programa. Una desinstalación limpia
comprueba además que no quedan restos: carpetas del perfil de usuario,
entradas en el sistema, extensiones instaladas aparte. Si vas a reinstalar
para resolver un problema, esos restos suelen ser justamente la causa de que
el problema vuelva.
8. Diagnóstico e incidencias
Las averías más frecuentes al instalar una suite ofimática:
Instalador corrupto: la descarga falló. Se detecta con
la suma de comprobación y se resuelve descargando de nuevo.
Permisos insuficientes: la instalación necesita
administrador y el usuario no lo es.
Requisitos no cumplidos: arquitectura o versión del
sistema operativo incompatible.
Dependencias que faltan, típico en Linux cuando se
instala un paquete descargado a mano en vez de usar el repositorio.
Convivencia de dos suites: se pelean por ser la
aplicación predeterminada de cada tipo de archivo.
Perfil de usuario dañado: la aplicación arranca en
blanco o se cierra sola. Se comprueba arrancando en
modo seguro y, si ahí funciona, restableciendo el
perfil.
El parte de incidencias
Toda incidencia se documenta. Es la parte que más se olvida y la que más
valor tiene en un trabajo real: sin registro, el compañero del turno
siguiente repite tu trabajo desde cero. Un parte tiene que recoger, como
mínimo:
Fecha, hora y persona que atiende.
Equipo y usuario afectados.
Síntoma descrito por el usuario y mensaje de error
literal.
Comprobaciones realizadas, en orden.
Causa identificada.
Solución aplicada y comprobación de que funciona.
Tiempo empleado y si queda algo pendiente.
Esta misma plantilla se vuelve a usar en el Tema 9, cuando toque
soporte a usuarios. Guárdala bien.
9. Prácticas del tema
Son las que acreditan el RA1. Se entregan en el portafolio del módulo.
P1.1 · Comparativa de suites y licencias para tres
escenarios (aula de un centro público, PYME de cinco puestos, uso
doméstico) con una recomendación razonada para cada uno.
P1.2 · Instalación personalizada de LibreOffice en
Windows, verificando antes la suma de comprobación del instalador.
P1.3 · Instalación de la misma suite en Linux desde
el repositorio y comparación de los dos procedimientos.
P1.4 · Configuración según unos criterios dados:
formato por defecto, rutas, autoguardado y una extensión.
P1.5 · Actualización de versión y desinstalación
limpia, documentando el estado antes y después.
P1.6 · Resolución de tres incidencias provocadas, con
su parte cumplimentado.
10. Comprueba lo que has entendido
Ocho preguntas. No cuentan para la nota: sirven para que veas si el tema
te ha quedado claro antes de las prácticas.
11. Antes de pasar al Tema 2
Marca lo que ya sabrías hacer tú solo. Si algo se queda sin marcar,
díselo al profesor antes de empezar el procesador de textos.